Me senté con la firmé decisión de cambiar mi tema de siempre para hablar de algo aún más importante pero que muy pocas veces doy la importancia que realmente merece.
Aún no tengo el comienzo justo ni se cómo seguir, tampoco tengo algún tipo de final para que me ayude a pensar cómo llegar a él.
Podría empezar diciendo que sos una de las cosas más buenas que me paso, pero suena muy cursi, muy típico, suena a todo menos a mí. Va al punto, odio ir ‘al punto’, prefiero dar vueltas, muchas vueltas (me conoces).
No recuerdo como empezó todo esto, sé que me llevo a confusiones, es un amor raro debo de confesar, y si debería resumir todo con una palabra sería mejor o tal vez un gracias… nonono y no. Lo resumiría todo diciendo tu nombre… ya que no es el concepto de mejor que tengo y un simple gracias no sería suficiente.
Toda persona tiene alguien que lo acompaña, fuese quien fuese se torna incondicional en la vida del individuo. Imaginate que anduviésemos solos, sin nadie quien nos ayude a tomar decisiones, que escuche nuestras dudas o que simplemente camine cerca para saber que no es así, sería muy diferente, no? (Sos esa persona incondicional para mi).
Cuando la charla se vuelve cotidiana un día sin tenerla no es el de siempre, sin embargo es una cosa ‘cotidiana’ que no me aburre, podría no existir más temas de charlas, pero aun así detestaría no hablarte por lo que quiero tenerte (con el exagerado significado de la palabra) siempre.
Es indignante no poder encontrar las palabras justas que expliquen lo que siento, podría decir te quiero, pero no llega a demostrar todo, y un te amo suele superar barraras que no deberían alcanzar estos casos (lo arruinaría).
Todo es más fácil con apoyo, más divertido con amigos, más gracioso cuando hay con quien disfrutar el chiste, más lindo si es real y mucho mejor si hay con quien contar. Una persona necesita de otra para ser feliz, porque por más de que logre tenerlo todo (tonto concepto de ‘felicidad’ mundana, ‘tener’), realmente lo tendría todo si esta solo? Tendría más que qué, que quién?
No tengo todo lo que quiero, ¿pero cómo quejarme con lo que tengo? ¿Qué puede ser mejor? Una no típica historia con el MEJOR AMIGO que se pueda tener, al que le debo MILLONES de gracias y favores. El que me acompaña en cada momento, el que es mi apoyo, mi diversión (no me rio de vos, sino con vos huequito), el que es capaz de hacerme bajar del cielo cuando lo necesito o volar conmigo cuando posiblemente el sueño logre cumplirse. El que me enseño a que existe una forma de querer tan difícil de explicar que todavía no logro ni siquiera encontrar un buen principio. El que con solo preguntarme que me tiene mal ya logra hacerme bien.
La amistad con el tiempo se fortalece y crece. Yo fortalezco y crezco con vos.
Gracias, y perdón porque no llega a ser ni siquiera un cuarto de todo lo que te mereces.
¡TE QUIERO AMIGO!
Por ser solo vos, creo que por eso te quiero.

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